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Simposio se vende o se renta: políticas de la representación y representación política (2011), MUCA-CU. Cortesía de TLC
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Simposio se vende o se renta: políticas de la representación y representación política (2011), MUCA-CU. Cortesía de TLC
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Simposio se vende o se renta: políticas de la representación y representación política (2011), MUCA-CU. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento, Tardes de Tlate (2013). Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento, Tardes de Tlate (2013). Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento, Arena de juego (2014). Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento, Arena de juego (2014). Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento + Jaime Lobato, El objeto de la ausencia (2013). Museo del Chopo. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento + Jaime Lobato, El objeto de la ausencia (2013). Museo del Chopo. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento + Jaime Lobato, El objeto de la ausencia (2013). Museo del Chopo. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento + Jaime Lobato, El objeto de la ausencia (2013). Museo del Chopo. Cortesía de TLC
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TLC + Casa (2013). Facultad de Arquitectura, UNAM. Cortesía de TLC
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TLC + Casa (2013). Facultad de Arquitectura, UNAM. Cortesía de TLC
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TLC + Tamayo (2015). Museo Tamayo. Cortesía de TLC
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TLC + Tamayo (2015). Museo Tamayo. Cortesía de TLC
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TLC + Tamayo (2015). Museo Tamayo. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento, Zona.Saberes (2012). Faro Tláhuac. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento, Zona.Saberes (2012). Faro Tláhuac. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento, Zona.Saberes (2012). Faro Tláhuac. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento, Tiempo fuera (2016). Museo Jumex. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento, Tiempo fuera: Tramitología (2016). Museo Jumex. Cortesía de TLC
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Tráfico Libre de Conocimiento, Tiempo fuera (2016). Museo Jumex. Cortesía de TLC

Tráfico Libre de Conocimientos: el aprendizaje desde el arte y el juego

agosto 24, 2016

TLC (Tráfico Libre de Conocimientos) es un colectivo mexicano que desde 2011 ha trabajado teniendo como guía tres ejes fundamentales: el juego, el espacio público y el arte. A partir de la combinación de estos elementos, han revitalizado el juego como una herramienta, un mecanismo y una metodología esencial para el aprendizaje y la generación social del conocimiento. Como ellos mismos indican, la filosofía lúdica de su trabajo “es contingente, modificable y transformable. Se nutre de las experiencias y se flexibiliza de acuerdo a la especificidad de los contextos en que se desenvuelven las piezas y proyectos”, sin perder de vista sus objetivos: crear y fomentar formas colaborativas de producción, distribución y consumo de información: un tráfico libre de conocimientos —y saberes, no necesariamente académicos.

A partir de las prácticas artísticas de los integrantes de TLC y de un interés común en entender el arte como mediador en su hacer, su actividad ha cuestionado cómo se genera el conocimiento colectivo y cómo se involucran los nuevos medios para generar redes de trabajo que lo impulsen. La experiencia del Simposio “Se vende o se renta: políticas de la representación y representación política” (2011) en el MUCA-CU fue el catalizador que dio lugar al colectivo y que motivó que las acciones de TLC ampliaran sus horizontes más allá de los escenarios comunes del arte y se desarrollaran en distintos formatos: desde simposios y mesas redondas, hasta exposiciones e intervenciones públicas.

Al Simposio siguieron otros proyectos como Zona.Saberes (2012), un tianguis en el que se intercambiaban conocimientos en lugar de mercancías con los usuarios del Faro de Tláhuac; Tardes de Tlate (2013), una intervención en la Plaza de las Tres Culturas que tuvo la premisa de no invitar públicos específicos, sino de propiciar encuentros en el juego, al que los transeúntes se sumarán si así lo deseaban; Arena de juego (2014), en donde tras cuatro días de activar distintas estrategias lúdicas en la Plaza de las Tres Culturas se dibujó un laberinto basado en el mapa de Tlatelolco y que modificó —por un momento— la forma en que se utilizaba este espacio de gran carga simbólica; y El objeto de la ausencia (2013), realizado en colaboración con Jaime Lobato en el Museo del Chopo, “en dónde se abordó como problemática el contexto, específico y común, de una generación desposeída: la carencia de vivienda propia”. Este ejercicio resolvía de forma escultórica narraciones cuyo hilo conductor eran la ausencia compartida de habitar espacios “en la memoria como recuerdo o en el deseo: ¿cómo materializar aquello que no existe?”. Otras colaboraciones importantes se han realizado con Casa (2013) y el Museo Tamayo (2015) en los que los ejes medulares fueron el arte y la educación; y Punto de encuentro (2016), un proyecto de sensibilización de públicos infantiles para la comunidad de Xichú, Guanajuato, en el que el colectivo insiste que “el arte no era una finalidad, sino un proceso de aprendizaje” y en el que,  por medio de un taller de escultura y uno de video documental, se trataron 5 temas fundamentales: el cuerpo, los espacios habitables, la convivencia, el aprendizaje colectivo y la migración.

En Tiempo fuera —un proyecto paralelo a la exposición Peter Fischli David Weiss: cómo trabajar mejor, actualmente en Museo Jumex—, explican que “la idea central es entender el juego como estrategia de interacción entre los visitantes del Museo y que se detonen reflexiones en torno al ocio, el juego, el trabajo y el tiempo”. Para ello el colectivo desarrolló dos actividades: Juegos Mínimos, una activación en la que la mínima expresión lúdica de intercambio entre los participantes –mientras esperan— es a través de juegos como gallitos, duelo de miradas o rayuela, que requieren un mínimo de “materiales”; y Tramitología que, basándose en la relación entre trabajo y ocio, propone realizar algo simple de manera compleja: entrar al Museo a través de un laberinto. Así, durante el último fin de semana de agosto y el primero de septiembre, la explanada del Museo se transformará en un laberinto distinto cada día utilizando como único material las unifilas típicas de los bancos, objeto identificable con momentos de espera o para organizar flujos de personas.

¿Cómo circula el aprendizaje en contextos específicos? ¿Existen redes de colaboración para generar proyectos educativos/culturales? ¿Puede el juego sumar personajes que al compartir un espacio de lugar a procesos y experiencias significativas?  Para TLC tanto el aprendizaje como la generación social del conocimiento son posibles en el espacio público, a través el arte y el juego: el estudio de las dinámicas en los proyectos que han realizado, de las experiencias que devienen en estos emplazamientos, han encaminado su hacer a proponer activaciones y colaboraciones que consideran la vida y la cultura de los participantes como sujetos sociales-activos y reflexivos.

TLC lleva a la práctica su esencia lúdica. De acuerdo con sus integrantes, “lo interesante de las reglas es que nadie las conoce: se están creando. El juego es la definición que cada quien dice y es en éste, mientras se juega, que se llega a consensos. Las reglas no se trazan y luego se juegan; conforme se juega, el juego adquiere sus características y sistema”. Así, con la especificidad de cada proyecto, con cada juego, Tráfico Libre de Conocimientos se transforma en un continuo devenir que como imagen visual e invitación poética es muy poderosa: vamos a jugar que jugamos.

 

Tráfico Libre de Conocimiento (@TLConocimientos) está integrado por Xchel Gallegos (Ciudad de México, 1987), Amauta García (Puebla, 1983), Erika Athíe (Ciudad de México, 1986), Estrella Luna (Ciudad de México, 1989), Daniel Godínez (Ciudad de México, 1985), Adrián Monroy (Chihuahua, 1988), Rubén Maldonado (Ciudad de México, 1983) y David Camargo (Querétaro, 1985).

 

[24 agosto 2016]

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