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Mármol rosa en la Casa Luis Barragán

junio 08, 2017

La casa de Luis Barragán —construida en 1948— fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2004. Barragán vivió ahí hasta su muerte, en 1988, y desde entonces el espacio se ha preservado tal como él lo habitó, respetando la disposición del mobiliario y los objetos.

La idea de convertir casas en museos engendra cierta paradoja. En un sentido, una casa es lo contrario a un museo: mientras los museos buscan mantener intacta la obra —para apreciarla y estudiarla—, conservarla en la memoria e incluso intentar preservarla del paso del tiempo; una casa está expuesta al deterioro, el cambio es una de sus condiciones —los objetos se mueven, se desgastan y se rompen por el uso—. La obra de Barragán, además, nos invita a pensar en una suerte de arquitectura plástica, una obra viva, mutable (basta con detenerse en sus jardines y en su utilización de la luz; la forma en que ambos elementos se apropian y cambian los espacios).

En ese sentido, la iniciativa de Estancia FEMSA —la plataforma cultural y artística que busca generar nuevos vínculos con la casa y el legado de Barragán que ahora presenta la exposición Mármol rosa, Christodoulos Panayiotou (Limassol, 1978)— revive y reactualiza el espacio hacia una idea de museo vivo, que se modifica y muta.

El artista chipriota ha realizado una serie de intervenciones —en el jardín, la fachada y los interiores— en las que intercambia, reemplaza o reinventa objetos y elementos de la disposición original por creaciones suyas que buscan generar nuevos vínculos con el espacio que habitan y, de este modo, transformarlo. A su vez, los objetos de Barragán que fueron reemplazados —cinco pares de zapatos, una reproducción del Guernica de Picasso, un par de lámparas y una escultura, entre otros— se reubicaron en el estudio, lo que lo convierte en una suerte de galería/almacén.

Una de las piezas que le dan nombre a la exposición consiste en una banca —hecha con mármol rosa, que muestra marcas de algún tipo de defecto—; se trata de la reproducción de una banca de madera diseñada por Barragán que hoy solamente se conoce por medio de fotos que se encuentran en su archivo personal. Así, la obra de Panayiotou puede leerse como la copia de un original perdido o inexistente. Y es acaso en este juego de ausencias y representaciones —de esta «negociación con el fantasma» de Luis Barragán, como afirmó el propio artista— donde yace lo más interesante de esta exposición.

A través de este ejercicio contextual; es decir, a medida que estas intervenciones cambian los modos que leemos la obra de Panayiotou —que tiene una fuerte carga política, específicamente por sus alusiones constantes a prácticas neocoloniales—, tejiendo puentes entre éste y Barragán, se modifica también el espacio que las alberga.

 

 

 

Estancia Femsa No. 06
Christodoulos Panayiotou, Mármol rosa
Curadores: Patrick Charpenel y Andrea de la Torre
Casa Estudio Luis Barragán
del 04 de junio al 24 de agosto

[08 de junio de 2017]

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