/ 1
Vd

Video: Rafael Lozano Hemmer en Nueva York: Voice Tunnel

agosto 06, 2013

Durante las primeras semanas de agosto, los neoyorquinos disfrutarán del Festival Summer Streets, que transforma 7 millas entre el Puente de Brooklyn y Central Park en una zona que se cierra al tráfico automovilístico para dar paso a peatones y ciclistas.

En esta ocasión la atracción principal es la pieza del artista Rafael Lozano-Hemmer, Voice Tunnel (2013), situada en Park Avenue Tunnel.

Los proyectos de Lozano-Hemmer incitan una experiencia directa con el espectador. Entre arquitectura, performance y tecnología, invita a los asistentes a jugar en sus espacios en una experiencia estética, ética y, en muchos casos, hasta política.

El Park Avenue Tunnel se convertirá en una reverberante instalación sonora que celebra “la libertad de discurso”. Al inicio del túnel —que por primera vez se convierte en espacio peatonal— se encuentra un interfón a la espera de los comentarios de los transeúntes. Los mensajes se transmiten por el tunel a través de ondas de sonido, acompañados por una instalación de luces teatrales. De este modo, los participantes podrán “apoderarse del espacio que normalmente no es accesible y poblarlo”. “Pienso que es muy importante para la gente apropiarse de su ciudad”, menciona Lozano-Hemmer.

El foco del trabajo del artista se encuentra en la interacción. “Muchas de las nuevas tecnologías de interacción requieren manuales. En este caso la voz funciona como un vehículo natural y nos remite a nociones de libertad de discurso; es expresivo y muy efectivo”, explica.

Es fácil adivinar que un público como el neoyorkino dejará comentarios creativos, picosos y sarcásticos (en palabras de Jonathan Jones de The Guardian), al grado que la Policía de Nueva York está alerta para vigilar el uso que se podría hacer. Aunque en principio se pensó como un posible caso de censura, más tarde se aclaró que en realidad la preocupación se dirigía al efecto que podían ocasionar palabras como “bomba” o “fuego”. Gracias a esta aclaración el artista decidió, con la ayuda de un docente, cambiar esas posibles grabaciones por citas de algunos autores que han residido en la ciudad, como García Lorca, Laurie Anderson, Kathy Acker, Walt Whitman y Langston Hughes.

Con 300 luces iluminando las paredes y los techos del túnel, la instalación está lista para multiplicar las voces neoyorkinas. En un espacio de poco más de 400 metros, las voces se percibirán como pequeñas memorias que permitirán visualizar conexiones entre el público en una especie de coro.

Mira en el video de arriba un preview de la instalación y en el video de abajo el resultado final.


[5 de agosto de 2013]

Lo más leído