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Juan Kraeppellin, Desayuno de negocios en Holanda (1987)
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Eduardo Terrazas, de la serie Constelaciones (2014)
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Graciela Iturbide, Carretera 61 (1997)
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German Cueto (1893)
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Francisco Toledo, Autorretrato LXIX(2006)

Destacado: Margen-Borde-Orilla: Sobre la autonomía creativa

Febrero 13, 2017

En el arte, como en todo ejercicio creativo y reflexivo, la libertad de pensamiento y acción es clave. Como sistema, sin embargo, en ocasiones se atañe a intereses institucionales, comerciales, políticos o aspectos de diversas índoles que comprometen el quehacer en forma y discurso. Para Patrick Charpenel, el artista que trabaja desde la autonomía ejerce un tipo de resistencia: “La idea de resistencia tiene que ver con la voluntad de llevar una carrera y realizar una obra fuera del circuito de esas comunidades. [Son] los artistas que tienen la voluntad y la decisión de producir solos, de hacerse desde otro lugar, manifestarse de otra forma. Más que una automarginación, es resistir a la tentación de circular donde todo el mundo está.”

En este contexto se inserta la exposición Margen-Borde-Orilla. Un siglo de creación independiente. 1906-2016 que, bajo la curaduría de Charpenel, reúne el trabajo de nueve artistas mexicanos, modernos y contemporáneos, cuyos procesos artísticos se han mantenido al margen del sistema de producción cultural. Si bien resulta difícil distanciarse de los dispositivos y las estructuras dominantes propias del medio, la exposición muestra las posibilidades de un trabajo creativo desarrollado desde la autonomía. “Lo que estoy resaltando”, explica el curador, “es que [estos artistas] se hicieron solos, muy al margen de los movimientos, escuelas o de la manera en la que se enmarcaban las vanguardias de cada una de las épocas a las que han pertenecido. Incluso, me atreví a incluir en la muestra a un artista como Toledo, que es tremendamente exitoso, ha sido una influencia muy grande, pero que, estoy convencido, su obra es conocida muy superficialmente. Él es un artista mucho más complejo, con un gran nivel de autonomía y que se formó al margen de las estructuras comerciales que mueven al arte, a pesar de su éxito.”

Además de Toledo, Margen-Borde-Orilla incluye el trabajo de Miguel Covarrubias, Germán Cueto, Graciela Iturbide, Juan Kraeppellin, Jesús “Chucho” Reyes Ferreira, Eduardo Terrazas, Francisco Toledo, Germán Venegas y Marius de Zayas, que son creadores de diferentes generaciones cuya obra permite trazar un panorama general sobre el valor de la autonomía creativa en diferentes momentos de la historia del arte en México. No se trata de artistas marginados o “outsider artists”, un término relativamente nuevo que Charpenel evita utilizar, sino creadores que no forma parte de un movimiento: “Es el caso de Chucho Reyes, un artista muy conocido que generalmente relacionamos con la arquitectura de Barragán por las constantes colaboraciones que tuvieron. Sin embargo, fue un personaje mucho más interesante: fue un gran esteta, un tipo que incursionó en la arquitectura de paisaje.”

Otro caso particular es el de Juan Kraeppellin, un artista casi de culto para el arte en nuestro territorio, de acuerdo con el curador: “Es uno de los artistas completamente desconocidos en el centro de país, está muy poco presente en las exposiciones. Kraeppellin fue un personaje totalmente excéntrico, cuya obra y vida son indisolubles. Fue el primer punk del que yo tengo conocimiento, mucho antes de que los ingleses empezaran a jugar con el tipo de vestimenta y peinados [que caracterizaron al movimiento]. Un tipo tremendamente creativo. En la muestra lo representan una serie de dibujos que realizó en los ochenta, muy parecidos a la estética de ‘Yellow Submarine’ de The Beatles, una cosa completamente hippie y psicodélica. Me gustaría que se diera un tipo de reencuentro entre el medio del arte de Guadalajara, y el público en general, y este artista tan interesante que ha quedado prácticamente olvidado.”

Aunque Charpenel reconoce que en el presente sigue habiendo una gran cantidad de artistas que se hacen solos, su curaduría se distanció de las formas del presente: “No estoy haciendo una exposición con artistas jóvenes con un lenguaje muy experimental. En todo caso, se centra más en artistas modernos que en contemporáneos. La lupa está, sobre todo, en aquellos casos de artistas completamente olvidados o superficialmente celebrados, que [están] fuera de las vanguardias mexicanas.”

Entre las obras seleccionadas se proyecta una idea: la distancia frente a los medios como límites de pensamiento. Así, los dibujos, esculturas, pinturas o películas experimentales que conforman la muestra dan cuenta de cómo cada uno de estos artistas encontró sus distintos medios o canales de expresión para crear obras extraordinarias. El medio, para el curador, tiene que ver con el lenguaje propio: “El lenguaje no está en el aire, necesita de un elemento, tiene que existir materialmente para que se justifique cualquier tipo de expresión simbólica, tiene que tener una expresión material. Hay una frase bellísima de Wittgenstein ‘el límite de mi pensamiento es el límite de mi lenguaje’. El lenguaje constituye esa enorme plataforma, una gran estructura que nos permite comunicarnos, conocer, expresar, elaborar distintas señales y generar conocimiento y comunicación.”

Margen-Borde-Orilla. Un siglo de creación independiente. 1906-2016 es una exposición que se acerca a las nociones de autonomía y resistencia creativas. Pero, sobre todo, a las ideas que movieron a estos artistas para crear sin someterse.

 

Margen-Borde-Orilla. Un siglo de creación independiente. 1906-2016
Del 3 de febrero al 8 de abril
Galería Páramo
Av. Hidalgo 1228, col. Americana
Guadalajara, Jalisco

[13 de febrero de 2017]

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