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Hacer presente la ausencia: Bárbara Perea a propósito de El Siluetazo, en el MuAC

julio 15, 2013

El Siluetazo señala uno de esos momentos excepcionales en que una iniciativa artística coincide con una demanda de los movimientos sociales, y toma cuerpo por el impulso de una multitud.” —Ana Longoni

Unos meses antes de que concluyera la dictadura militar argentina, en  1983, tres artistas visuales improvisaron una acción pública a la que se sumaron cientos de personas, en un gesto que logró hacer presente la ausencia de las miles de personas desaparecidas durante el régimen militar.

Treinta años después, el MuAC revisa esta acción desde la mirada de Eduardo Gil, quien participó y fotografió los acontecimientos.

Con este pretexto, recuperamos un texto de la curadora Bárbara Perea a propósito de El Siluetazo, publicado en nuestro número especial de arte de 2012, Código 68, que explora el tema de lo público a partir de artistas latinoamericanos recomendados por diez curadores.

“En épocas en que el arte público en México incluye tan sonados monumentos al fracaso como la Estela de Luz o proyectos tan cuestionables como las raíces de Rivelino, o que sufren la indolencia de las políticas públicas en materia cultural, como es el lamentable caso de la destrucción de la Ruta de la Amistad, vale la pena recordar acciones sociales de gran fuerza poética y política como El Siluetazo (Buenos Aires, 1983).

La acción de produce en el marco de las manifestaciones estético-políticas que hacia principios de la década de 1980 protestaban contra la dictadura militar en Argentina, el estado de terror y los millares de desaparecidos. Realizada el 21 de septiembre de 1983 en la Plaza de Mayo en Buenos Aires, fue convocada por los artistas Rodolfo Aguerreberry, Julio Flores y Guillermo Kexel con la participación de las Madres de la Plaza de Mayo y otros manifestantes que se unieron espontáneamente a la acción; ocupó toda la plaza hasta la medianoche, extendiéndose a calles aledañas.

El procedimiento, con gran economía de recursos y síntesis en lenguaje visual, consistía en el trazado de una silueta humana utilizando el cuerpo de uno de los manifestantes como modelo, o una plantilla sobre un trozo de papel que era pegado sobre los muros de la plaza, en representación de todos los desaparecidos. La idea era hacer presente la ausencia.”

—Bárbara Perea

www.muac.unam.mx


[15 de julio de 2013]

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