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Andy Warhol
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Andy Warhol y The Factory (1969). © Christies Photographs por Norman Seeff: The Lost Archive
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Andy Warhol, Cajas de Brillo (1964). © Billy Name / Reel Art Press
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Andy Warhol, Espacio exterior e interior (1965)
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Andy Warhol por Richard Avedon (1969)
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Andy Warhol, portada para Sticky Fingers de The Rolling Stones (1971)
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The Andy Warhol Diaries (1976), editado por Pat Hackett

Andy Warhol: 10 momentos que definieron su carrera

agosto 06, 2014

Afirmar que Andy Warhol (Pittsburgh, Pensilvania, 1928 – Nueva York, 1987) es uno de los artistas más importantes del siglo XX es una sentencia común. Sin embargo, su legado es innegable. Sus aportaciones al mundo del arte, el cine, la publicidad y los medios masivos continúan causando ruido. Incluso, en la actualidad, la visión y filosofía de Warhol aparecen con mayor resonancia.

A 86 años de su nacimiento, Código repasa 10 momentos que definieron el curso de su carrera como artista multidisciplinario.

 

1. “El éxito es un trabajo en Nueva York” (1949)

En septiembre de 1949, después de graduarse en Diseño pictórico por el Instituto de Tecnología de Carnegie y al poco tiempo de mudarse a Nueva York, el entonces conocido como Andrew Warhola, su nombre de ficha, consiguió su primer trabajo para la revista Glamour.

La editora de la publicación, Tina S. Fredericks, le pidió ilustrar el artículo “El éxito es un trabajo en Nueva York” cuando notó que “sus líneas era electrizantes, fragmentadas e intrigantes. Te atrapaban con su intensidad espontánea”. Frederick no sólo fue la responsable de emplear a Warhola, también definió su identidad como artista. Después de notar que firmaba sus ilustraciones comerciales como Andrew Warhola, le sugirió cambiar a Andy Warhol. Así inició la historia de un hombre clave para la historia del arte y de un nombre que más tarde se convertiría en una marca comercial.

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2. Taller The Factory (1963-68)

El 28 de junio de 1964 Andy Warhol fundó su propio taller con tintes fuera de lo convencional, donde se podía ver a alguien haciendo una serigrafía mientras otra persona actuaba, grababa un video o simplemente bebía un trago. Se trató de The Factory, una verdadera fábrica de producción artística multidisciplinaria, un salón de fiestas y una guarida para los personajes de la época que escapaban de la atmósfera bohemia-romántica que aún rondaba la ciudad.

Allí, en el número 231 de la calle 47 de Manhattan, se dieron cita músicos, cineastas, diseñadores, artistas, escritores y todo tipo de mentes creativas como Lou Reed, Bob Dylan, Edie Sedwick, Paul Morrissey, Mick Jagger y Jonas Mekas, entre otros. Además, sus paredes, cubiertas de papel estaño —razón por la que también fue conocida como la Silver Factory—, fueron testigo de las primeras obras pop de Warhol.

Durante los años de vida de The Factory, el artista también manifestó su interés por el rock urbano que entonaba con su gusto por el sexo, las drogas y el alcohol. En 1967 se convirtió en el representante de The Velvet Underground, logrando vender tan sólo 30,000 discos en sus primeros cinco años de vida. En ese entonces, Warhol sugirió incluir en la banda a la cantante alemana Nico, pero su mayor aportación al grupo fue la portada del disco The Velvet Underground & Nico, en el mismo año. El diseño era la imagen de un plátano con cáscara de cinta adhesiva que podía ser removida parcialmente. La imagen es actualmente una de las portadas de álbum más icónicas de todos los tiempos.

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3. Cajas de Brillo (1964)

En abril de 1964 Warhol apiló una serie de cajas de jabón Brillo —diseñadas originalmente por el pintor Steve Harvey para la empresa que comercializaba el producto— en la galería Stable de Nueva York. Junto con otras piezas, la instalación creó una atmósfera parecida a la de una bodega o una tienda de autoservicio. Pero mientras una caja de jabón común carecía de valor, cada pieza de Warhol alcanzó los 200 dólares.

El mundo del arte nunca había visto algo similar y, por supuesto, la obra causó tantas controversias como la Fuente (1917) de Duchamp. Warhol volvía a poner sobre la mesa la vieja pregunta ontológica sobre el ser del arte, aunque esta vez estableciendo un vínculo entre el objeto artístico y la producción comercial en masa. Para los estratos conservadores, el artista pop había pervertido el aura de la obra de arte, pero su pieza, o el aparente vacío de arte en ella, como lo menciona Arthur Danto en La transfiguración del lugar común (1982), representó un juicio estético y una valoración crítica de aquello que era considerado arte en contraste con los objetos comunes.

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4. Espacio exterior e interior (1965)

La etapa de producción con video fue, quizás, la más crítica y experimental de Warhol. El lenguaje y las propiedades de la imagen en movimiento le permitieron analizar aspectos formales y estéticos que ya había proyectado en sus obras pop, como la multiplicidad visual, el concepto de celebridad y el retrato. El ejemplo más destacado es Espacio exterior e interior, que sugiere vínculos interesantes entre la pintura y la proyección multipantalla.

El video presenta una confrontación entre el exterior y el interior de un escenario, así como un sutil contraste entre lo real y la ficción: la actriz Edie Sedgwick parece entablar una conversación que traspasa los límites del encuadre mientras su imagen se refleja en un sistema de espejos para devolver la atención hacia el interior de la pantalla. Así, sucesivamente, cuatro pantallas diluyen fronteras.

Espacio exterior e interior no sólo fue la introducción de Warhol con la doble pantalla, sino también el primer ejemplo de videoarte experimental. Se trata de un trabajo previo a las aportaciones de Nam June Paik, considerado el padre del videoarte.

 

 

 

5. “En el futuro todo el mundo será famoso durante 15 minutos” (1967)

Desde sus primeros trabajos en el campo de la ilustración comercial, el artista pop se interesó por conceptos como el éxito y la fama. En 1967 pronunció una de sus más famosas frases que predecía lo efímera que puede llegar a ser la fama. Ese mismo año, la revista Time publicó un reportaje sobre los alcances de la cita: “Las nuevas escuelas de pintura parecen tomar la escena artística con la velocidad de un tren expreso…”, así como lo vaticinó Andy Warhol. Pero recientemente, el diario británico The Independent publicó un artículo que pone en tela de juicio la autoría de la frase, argumentando que parte de ella es resultado de una pregunta dirigida.

Aunque la frase no haya sido pronunciada por completo por Warhol, lo cierto es que el artista reconocía el deseo de los individuos por alcanzar la fama y el reconocimiento. En un contexto contemporáneo, su sentido es mucho más resonante.

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6. Atentado de Valerie Solanas (1968)

El 3 de junio de 1968 Valerie Solanas disparó contra Andy Warhol en su estudio, cuando éste había sido mudado a Union Square. Una sola bala fue suficiente para dañar los pulmones, el esófago, el bazo, el hígado y el estómago del artista. Después de una cirugía y dos meses en rehabilitación, Warhol fue dado de alta, pero tuvo que usar un corsé quirúrgico por el resto de su vida.

Solanas argumentó haber atacado a quien fuera su mentor durante cerca de 2 años por el extravío de su famoso Manifiesto Scum, que más tarde sería publicado por Olympia Press. Aunque existen diversas hipótesis alrededor del atentado, cuando la escritora se entregó a la policía declaró que “él [Warhol] estaba controlando mi vida”. Más tarde mencionó: “Disparé por muchas razones: lean mi manifiesto y sabrán quién soy”.

Para Warhol los hechos eran parte de una ficción: “Antes de que me dispararan, siempre pensé que parte de mí estaba un poco más allá que completamente aquí. Siempre sospeché que no estaba viviendo la vida, sino viendo la televisión”. En 1969 Warhol fue retratado por Richard Avedon para mostrar las cicatrices de su torso como huellas estéticas del dolor.

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7. Portada de Sticky Fingers (1971) de Rolling Stones

Después del diseño de la famosa portada para The Velvet Underground & Nico, Warhol no dejó de lado su pasión por la ilustración comercial, la provocación sexual y el rock. En 1971 diseñó la cubierta de Sticky Fingers —el primer disco de estudio de los Rolling Stones— en colaboración con Craig Braun. La imagen muestra la entrepierna de una persona vestida en pantalones de mezclilla con una cremallera real que se podía manipular. Y fue lo suficientemente provocativa para que en países como España y Rusia fuera censurada.

Por mucho tiempo el imaginario popular atribuyó la entrepierna a Mick Jagger, pero la imagen muestra una superposición de fotografías tomadas a Gleen O’Brien, Jay Johnson (pareja de Warhol) y al modelo Corey Tippin. Un año después de su lanzamiento, la portada fue nominada a un premio Grammy. Por su parte, Warhol creó el arte de los discos de artistas como Aretha Franklin, John Lennon, Diana Ross, Debbie Harry y John Cale, por mencionar algunos.

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8. Los diarios de Andy Warhol (1976)

Una de las tantas obsesiones de Andy Warhol fue registrar conversaciones y narraciones de su vida cotidiana en una grabadora a la que llamaba “su esposa”. De no ser uno de los artistas más importantes del siglo XX, el hecho podría parecer egocéntrico e incluso absurdo. Pero no hay que olvidar que Warhol se comprendía a sí mismo como un producto y a su vida como un acto artístico. A la distancia, sus grabaciones han servido para conocer, comprender y estudiar su carrera.

Además de las grabaciones y los registros fotográficos, el artista llamaba todas las mañanas a su asistente, Pat Hackett, para reportar lo que había hecho la noche anterior. Considerada su confidente más cercana, Hackett transcribió cada una de las palabras de su jefe para convertirlas en un libro autobiográfico de 807 páginas al que llamó Los diarios de Andy Warhol. Junto con ella, Warhol escribió dos libros más: El libro de fiestas de Andy Warhol (1987) y POPism: Los sesentas de Warhol (1990).

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9. Andy Warhol’s TV (1982-87)

“Me encanta la televisión”, comentó Warhol en 1979, “es el medio en el que más me gustaría brillar. Estoy verdaderamente celoso de todos los que tienen sus propios programas en televisión. Quiero el mío propio”. Y así, después de comprar una cámara con la más alta calidad del momento y contratar a camarógrafos profesionales, comenzó a realizar sus propios contenidos para la pantalla chica.

Su primera producción fue Andy Warhol’s Fashion, un programa dedicado totalmente al mundo de la moda, que se transmitía a través de un canal local en Manhattan. También produjo la serie Andy Warhol’s TV y apareció como actor en Saturday Night Live y el Crucero del amor. En 1982 MTV transmitió el último programa creado por Warhol: Andy Warhol’s Fifteen Minutes.

 

 

 

10. Colaboraciones multidisciplinares

Las colaboraciones con diferentes artistas, escritores, cineastas, editores, diseñadores de moda y músicos, siempre fueron una constante en el trabajo de Andy Warhol. En The Factory, por ejemplo, se concretaron algunos de los proyectos colaborativos más importantes del artista, en gran parte por el ambiente social que se vivía en el taller. Pero la verdadera aportación de Warhol en este contexto es la propuesta de un diálogo entre el arte y diferentes disciplinas, tanto creativas como científicas.

Su primer acercamiento con las ciencias fue en 1966, cuando colaboró por primera vez con el ingeniero Billy Kluver, considerado como el padre del arte electrónico. De acuerdo con la Fundación Warhol, el artista le pidió a Kluver crear una serie de focos flotantes, pero éste le ofreció globos de helio capaces de flotar y chocar alrededor de la galería. El resultado: la instalación Nubes plateadas (1996), que propuso nuevas relaciones entre el arte, la tecnología y el espectador. El proyecto fue tan innovador que incluso Merce Cunningham la utilizó como escenario para su obra RainForest (1968).

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Casi dos décadas más tarde, en los años 80, Warhol inició una de sus relaciones más famosas, la que sostuvo con Jean-Michel Basquiat. Keith Haring la describió así:  “Para un artista, la relación más importante y delicada que puede tener con otra artista es aquella en la que es constantemente intimidado y retado. Este es probablemente el único resultado productivo de los celos. Jean-Michel y Andy alcanzaron un balance saludable. Se inspiraron mutuamente para ir hacia delante. Sus colaboraciones parecían implicar ningún esfuerzo”.

De entre los múltiples proyectos que realizaron Basquiat y Warhol en conjunto destaca la instalación Ten punching bags (1985-86), en la que se puede ver la imagen de Cristo pintada por Da Vinci en La última Cena con textos y otros símbolos que cuestionan el acto de juzgar como una limitante en el desarrollo de la vida.

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[6 de agosto de 2014]

 

 

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