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Abraham Cruzvillegas (Ciudad de México, 1986). Cortesía del artista
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Abraham Cruzvillegas. Cortesía del artista
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Jardínes de Temístocles 44. Tomada del catálogo de La Era de la Discrepancia
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Abraham Cruzvillegas, La polar (2002). Tomada del sitio web de kurimanzutto
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Abraham Cruzvillegas, Aeropuerto alterno (2002). Tomada del sitio web de kurimanzutto
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El cotidiano alterado (2003). Vista de instalación. Tomada del sitio web de kurimanzutto
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Abraham Cruzvillegas, Round de sombra (2005)
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La galería de comercio (2010). Tomada del sitio oficial de la iniciativa
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La galería de comercio (2010). Tomada del sitio oficial de la iniciativa
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La galería de comercio (2010). Tomada del sitio oficial de la iniciativa
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Abraham Cruzvillegas, Untitled non-productive activities (2012)
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Abraham Cruzvillegas, Autodestrucción 1 (2012). Vista de instalación en Regen Projects
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Abraham Cruzvillegas, Autodestrucción 1 (2012). Vista de instalación en Regen Projects
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Abraham Cruzvillegas, Autodestrucción 2 (2013). Tomada del sitio web de Museo el Eco
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Abraham Cruzvillegas, Autodestrucción 2 (2013). Tomada del sitio web de Museo el Eco
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Abraham Cruzvillegas,Autoconstrucción (2008). Vista de instalación en la Tate Gallery
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Abraham Cruzvillegas,Autoconstrucción (2008). Vista de instalación en la Tate Gallery
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Abraham Cruzvillegas, Autoconstrucción: La película (2009). Fotogramas. Tomada del sitio web de kurimanzutto
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Abraham Cruzvillegas, Autoconstrucción: La película (2009). Fotogramas. Tomada del sitio web de kurimanzutto
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Abraham Cruzvillegas, The Autoconstrucción Suites (2010). Vista de instalación en el Walker Art Center
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Abraham Cruzvillegas, The Autoconstrucción Suites (2010). Vista de instalación en el Haus der Kunst
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Abraham Cruzvillegas, Autoconstrucción (2014). Vista de instalación en el Museo Jumex
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Abraham Cruzvillegas, Empty Lot (2015)
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Abraham Cruzvillegas, Empty Lot (2015).
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Abraham Cruzvillegas, Empty Lot (2015). © Andrew Dunkley

Abraham Cruzvillegas: 10 momentos que definieron su trayectoria

Noviembre 18, 2015

Abraham Cruzvillegas es uno de los artistas contemporáneos más importantes de México y con mayor proyección a nivel internacional. Aunque alejada de los clichés nacionalistas, su obra está estrechamente relacionada con las implicaciones sociales, políticas y económicas de su contexto familiar en la colonia Ajusco de la capital e México. Se ha interesado por reflexionar en torno a la construcción y destrucción de la identidad, así como en la relación de los individuos con los relatos de lo cotidiano, la historia y la cultura.

Artista, ilustrador y escritor, Cruzvillegas (México DF, 1968) no está atado a las categorías. La multidisciplina ha marcado su quehacer en un esfuerzo por encontrar encuentros y cruces entre temas y pensamientos que intervengan significativamente tanto en su producción como en su escritura.

A propósito de su más reciente intervención para la Sala de Turbina de la Tate Gallery de Londres, Código repasa 10 momentos que han incidido de forma importante en el curso de su carrera. Sin el afán de establecer jerarquías de valor, los siguientes puntos buscan brindar un panorama de las relaciones, situaciones y aspectos que han definidos sus intereses en el arte.

 

1. Formación: entre el arte, la caricatura y la pedagogía

Con un papá dedicado a la artesanía y la pintura decorativa, Abraham Cruzvillegas se interesó desde muy pequeño por el dibujo, los cómics y la caricatura. Su deseo por convertirse en caricaturista lo llevó a consultar la oferta educativa de escuelas como La Esmeralda, la ENAP y San Carlos, donde no encontró cauce a las motivaciones que lo impulsaban. Así, con el ímpetu y la ingenuidad propios de la juventud, decidió estudiar Pedagogía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM con la intención de tener las bases suficientes para transformar el sistema educativo artístico.

Para entonces, Cruzvillegas ya era artista. La influencia del arte lo llevó a desarrollar una tesis de licenciatura sobre la Universidad Internacional Libre de Joseph Beuys.[1] Pero también era monero. En 1985 comenzó un taller con Rafael Barajas Durán “El Fisgón”, actual caricaturista de La Jornada, a quien reconoce como su primer mentor formal en educación visual.[2]

Su tránsito multidisciplinario entre el arte, la caricatura y la pedagogía han marcado el curso de su práctica artística desde entonces, sobre todo con respecto a su interés en la escritura, la educación en el arte y el dibujo —que ha retomado en proyectos recientes como Nuestra imagen actual (2012).

Abraham Cruzvillegas. Cortesía del artista
Abraham Cruzvillegas. Cortesía del artista

 


2. Taller de los viernes (1987-91)

En 1987, su amigo Damián Ortega, que entonces también era caricaturista, lo invitó a unirse a las sesiones y pláticas “informales” organizadas por Gabriel Orozco en su casa de Tlalpan. Se trataba del ahora conocido como Taller de los viernes, donde un grupo de jóvenes se acercaban a Orozco para conocer iniciativas y propuestas artísticas que pasaban desapercibidas en México durante aquella época. Además de Cruzvillegas y Ortega, el Taller estaba integrado por Jerónimo López (Dr. Lakra) y Gabriel y José Kuri. En una entrevista para Código, el artista comentó: “configuramos una experiencia educativa con Gabriel Orozco. Nos reuníamos en su taller todos los viernes a cotorrear, a tomar chelas a intercambiar información.”

Así, este espacio regido por la libertad no sólo se convirtió en una zona de encuentro y reflexión, sino también en un ejercicio de educación creativa que, quizás de forma no premeditada, formó a los que más tarde serían algunos de los artistas contemporáneos más importantes de México.

 

 

3. Temístocles 44 (1993-95)

En medio de un ambiente educativo basado en programas oficiales que ya no satisfacían las exigencias de los estudiantes, un grupo de jóvenes artistas comenzó a reunirse para plantear sus propios cuestionamientos y líneas de reflexión en torno al arte. No sólo fue el caso del Taller de los viernes, sino de otras reuniones que dieron lugar a los espacios alternativos de finales de la década de los 80 y principios de los 90. Así, después de juntarse en el viejo departamento del artista Michael Tracy, algunos estudiantes de la ENAP e integrantes del Taller de Orozco comenzaron a reunirse para desarrollar un aprendizaje artístico alterno.[3]

Con este ánimo, Abraham Cruzvillegas, Eduardo Abaroa, Daniel Guzmán, Damián Ortega, Sofía Táboas, Pablo Vargas-Lugo, Melanie Smith, entre otros, crearon Temístocles 44 en una vieja casa en la calle del mismo nombre en Polanco. El lugar se convirtió en un espacio de encuentro, discusión, reflexión y, sobre todo, de experimentación artística —aquella que no era considerada por los museos institucionales.

Jardínes de Temístocles 44. Tomada del catálogo de La Era de la Discrepancia

Jardínes de Temístocles 44. Tomada del catálogo de La Era de la Discrepancia


4. 50 Bienal de Venecia: El cotidiano alterado (2003)

La 50 Bienal de Venecia fue la primera edición en recibir el trabajo de Abraham Cruzvillegas, como parte de la exposición colectiva El cotidiano alterado. Curada por el artista Gabriel Orozco, la muestra reunió el trabajo de Jimmie Durham, Daniel Guzmán, Damián Ortega, Fernando Ortega y Jean Luc Moulène, bajo la premisa curatorial del juego como un acto de transformación. Su título, así como las obras que la componían, sugería una conversión entre los espacios cotidiano y el de exhibición, siguiendo la línea del tema general de la Bienal Sueños y conflictos. La dictadura del espectador, que en esa edición fue concebida por Francesco Bonami como una exposición de exposiciones.

Cruzvillegas se presentó con las piezas La polar (2002) y Aeropuerto alterno (2002).

Abraham Cruzvillegas, La polar (2002). Tomada del sitio web de kurimanzutto

Abraham Cruzvillegas, La polar (2002). Tomada del sitio web de kurimanzutto


5. Round de sombra (2005)

Cruzvillegas es un artista visual que escribe; es uno de los pocos creadores cuya escritura es tan atractiva como su obra, aunque quizá más crítica y reflexiva con respecto al arte en términos más generales. Su faceta como escritor es bien conocida: motivado por la falta de una escritura rígida e incisiva a principios de los noventa, desde 1991 —al igual que algunos de sus compañeros de generación, como Eduardo Abaroa y Pablo Vargas-Lugo— comenzó a escribir textos críticos, ensayos y todo tipo de artículos que no sólo lanzaban más preguntas que respuestas, sino que también especulaban, reflexionaban y cuestionaban tanto los mecanismos y los lenguajes del entonces arte contemporáneo, como la obra de otros artistas y los conceptos que parecían regir la época —como el gastado neomexicanismo.

Round de sombra reúne reseñas, ensayos, crónicas, narraciones, manifiestos y críticas que el artista escribió a lo largo de 15 años. El resultado: “un panorama transparente, que no invisible, de algunas manías y obsesiones de su autor [con] el tiempo, los sistemas económicos y los contextos del artes”.

Abraham Cruzvillegas, Round de sombra (2005)

Abraham Cruzvillegas, Round de sombra (2005)


6. La Galería de Comercio (2010-)

En colaboración con Nuria Montiel, el artista mexicano fundó La Galería de Comercio, un espacio intermitente, a nivel de calle, destinado a ocupar creativamente la esquina entre las calles de Comercio y Martí en la colonia Escandón de la ciudad de México. Aunque con un ánimo diferente, el proyecto recuerda la participación de Cruzvillegas en el antaño Temístocles 44, sobre todo con respecto al interés por crear un espacio de producción artística distante a los márgenes oficiales y convencionales de los espacios expositivos.

Los objetivos de La Galería, que comenzó operaciones en febrero de 2010, era presentar proyectos artísticos autónomos que involucraran las condiciones de ese espacio público, su contexto, sus posibilidades y, por supuesto, su gente. Con el paso del tiempo, se sumaron a la iniciativa los artistas José Luis Cortés, Jimena Mendoza y Sofía Olascoaga, entre otros.

La galería de comercio (2010). Tomada del sitio oficial de la iniciativa

La galería de comercio (2010). Tomada del sitio oficial de la iniciativa


7.
Untitled non-productive activities (2012) en dOCUMENTA 13

Cruzvillegas retomó sus inicios en el arte, cuando carecía de los recursos necesarios para comprar óleos y en su lugar utilizaba objetos que encontraba, para desarrollar un proyecto especial para la dOCUMENTA 13. Sin ningún tipo de recurso destinado para la producción de una obra, el artista ideó un instrumento con 34 palitos de diferentes colores —cada uno relacionado con un concepto asociado a su trabajo—, que diariamente tiraba, como si se tratara de palillos chinos, hasta seleccionar 2 o 3 palitos que le dictaran la actividad a realizar ese día. Así, salía a las calles de Kassel y caminaba hasta encontrar un elemento o circunstancia, que en otro momento serían posibles materiales para la producción de una pieza. Todas las situaciones o elementos encontrados fueron registrado con ayuda de un teléfono celular para posteriormente reunir las fotografías en una publicación.

De esta manera, se distanció de la naturaleza y el carácter material de la obra de arte (no creó ningún objeto artístico) para, en su lugar, capitalizar simbólicamente un proceso creativo.

Abraham Cruzvillegas, Untitled non-productive activities (2012)

Abraham Cruzvillegas, Untitled non-productive activities (2012)


8. Autodestrucción
(2012-14)

Después de más de 10 años de trabajar bajo el concepto de autoconstrucción, Cruzvillegas comenzó una serie nueva asociada con la autodestrucción: “Tiene que ver con la idea de la entropía en el sentido de algo que se recompone mientras se destruye, o que se destruye mientras se crea la identidad”. El proyecto da seguimiento a la constante transformación de la identidad individual que el artista abordó con Autoconstrucción. Mientras que en esta serie reflexionó en torno a la influencia de lo político, lo social, lo económico y lo histórico en la construcción del individuo, en Autodestrucción se acerca a la construcción como principio de destrucción y viceversa.

La serie está formada por cuatro vertientes, que se han presentado desde 2012 en cuatro espacios diferentes: Regen Projects (Los Ángeles), el Museo Experimental el Eco (Ciudad de México), la galería Crousel (París) y la galería Thomas Dane (Londres).

Abraham Cruzvillegas, Autodestrucción 2 (2013). Tomada del sitio web de Museo el Eco

Abraham Cruzvillegas, Autodestrucción 2 (2013). Tomada del sitio web de Museo el Eco


9. The Autoconstrucción Suites (2013) en el Walker Art Center

La exposición en el Walker Art Center fue la primera gran presentación de la obra de Abraham Cruzvillegas en una exposición individual. Sin ser concebida como una retrospectiva, la muestra curada por Clara Kim reunió alrededor de 35 piezas de diferentes formatos que el artista había realizado en los últimos 10 años como parte de la serie Autoconstrucción.

Una de las piezas protagonistas fue AC: Blind Self Portrait: Glasgow-Cove Park, realizada en 2008 como parte de su primera presentación en la Tate Gallery y que cuatro años más tarde fuera adquirida por la galería londinense como parte de su acervo. Otra de las obras incluidas fue Autoconstrucción: La Película (2009), una cinta abstracta que, grabada con base a la estructura mecánica de las películas pornográficas, mostraba una historia no lineal de la realidad improvisada en la zona del Ajusco, donde creció y formó su identidad. Por su parte, además de la película y diferentes escultura y objetos, la serie está conformada por Autoconstrucción: El libro (2014) y Autoconstrucción: El disco (2014).

The Autoconstrucción Suites también se presentó en la Haus der Kunst (2014)  de Berlín y en el Museo Jumex (2014-15) de la ciudad de México. En este último bajo el nombre de Autoconstrucción.


10. Sala de Turbinas: Empty Lot (2015)

Cruzvillegas se convirtió este año en el primer artista mexicano en intervenir la famosa Sala de Turbinas (Turbinen Hall) de la Tate Gallery en Londres. Su propuesta, poética y sugerente, es una invitación a reflexionar sobre el vacío y la esperanza. Se trata de una estructura de 35 metros de altura, sostenida por andamios y ocupada por 240 macetas que fueron rellenadas con tierra recolectada por el artista en diferentes parques públicos y privados de todo Londres. En Empty Lot puede o no crecer nada, pero en sus márgenes el espectador puede poner a prueba la fortaleza de su esperanza.

 

[1] Diego Rabasa, Abraham Cruzvillegas, un artista indisciplinario (2014). En http://issuu.com/frentemx/docs/frente_146

[2] Entrevista de Andrea García Cuevas para Fahrenheitº: https://www.youtube.com/watch?v=K3hzgiTuEj0

[3] Macías, Vania, “Espacios alternativos de los noventa”. En La era de la discrepancia. Arte y cultura visual en México 1968-1997 (2007). UNAM


[18 de noviembre de 2015]

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